No tenía ninguna idea de cómo podría escaparme de la habitación, porque todos estábamos en el mismo cuarto. Yo sabía que ya era de noche porque, aunque el cuarto no tenía ventanas; ya estaba oscuro cuando nosotros nos fuimos a dormir. Esa noche yo tenía mucha hambre debido a que no quise comer lo suficiente, porque tenía miedo de comer la comida que preparaba doña Lola. Poco a poco comencé a ponerme nervioso. Yo no quería que Pepe pasara a despedirse de doña Lola y yo no estar afuera del cuarto para poder seguirlo. Como no tenía un reloj y no quería preguntar la hora para no despertar sospechas, se me ocurrió decirle a mi hermana, “¿Podemos apagar la vela que dejaste encendida por si llegara a ocurrir un apagón? La luz de la vela no me deja dormir.”
LAS GALLINAS DE PEPE (Parte IV)

Sobre una de las paredes se reflejaban dos figuras, una era la sombra de doña Lola y la otra era la sombra de una gallina gorda con un pescuezo largo y sin plumas. Parecía que estaban una de frente a la otra como si estuvieran conversando. Las llamas de fuego que salían debajo del comal iluminaban el interior de la cocina produciendo que las sombras sobre la pared se movieran de forma ondulante debido al movimiento de las llamas.
LAS GALLINAS DE PEPE (Parte III)
Yo corrí sin parar hasta llegar al cuarto donde estábamos hospedados, mi hermana comenzó a reírse de mi porque aún llevaba espuma en mi cabeza y sin dejarme decir ninguna palabra me sujeto del brazo y me llevo de regreso hacia la pila donde utilizando una palangana comenzó a echarme agua por montones diciéndome, “Esto es para que se te quite el miedo al agua y aprendas a bañarte”.
LAS GALLINAS DE PEPE (Parte II)
Yo continuaba soñando despierto con las aventuras que podría experimentar al explorar los alrededores del rio, cuando sorpresivamente el bus freno de forma abrupta impulsándome hacia adelante mientras mi cabeza golpeaba el sillón de enfrente. Mi hermana se rio por lo ocurrido y luego dijo, “Que bueno que te hayas despertado con un golpe, eso te pasa por andar vomitando cada vez que salimos de viaje”. Luego comenzó a caminar buscando la salida del bus, cargando en sus brazos a mi sobrina mientras yo caminaba detrás de ella, porque ya habíamos llegado a donde nos teníamos que bajar.
JUTIAPA, LA CUNA DEL SOL
Quiero comenzar en esta ocasión, pidiendo disculpas por no haber continuado publicando los capítulos siguientes de “LAS GALLINAS DE PEPE”. Pero como no todo en la vida es color de rosa, según lo dice mi madre, las cuatro semanas anteriores han sido de aprendizaje constante y redescubrimiento de nuevas historias en mi vida a través de afrontar una serie de inconvenientes que me alejaron totalmente de lo que mas me gusta hacer, “Escribir para ustedes”.
LAS GALLINAS DE PEPE.
Me han preguntado varias veces, ¿Lo que tu escribes, son historias reales o de ficción? Y como respuesta a la pregunta “Yo solamente sonrió”. Luego dejo a criterio de cada uno el definir si quieren creer o no en lo que están leyendo; porque inmediatamente les pregunto: ¿Lo que tu sientes al leer, es una emoción real o producto de tu imaginación? Al responder de esta forma, no pretendo ser mal educado o pretencioso con respecto a mis relatos, cuentos o historias. Porque lo cierto es, que si les doy una respuesta concreta “No creerían que sea posible ver como la realidad puede convertirse en fantasía y dudarían de como la fantasía puede rebasar los limite permitidos por la verdad, para convertirse en hechos reales a través de mi vida”.
COLOR Y SABOR.
Siendo niño aprendí a disfrutar de los colores de la naturaleza contemplando detenidamente las diferentes tonalidades que pueden apreciarse en la corteza de un árbol, en las hojas de un arbusto, en la cascara de una fruta, en la piel de un animal, en el reflejo de la luz sobre el agua, en el amanecer de un día caluroso, en el atardecer de un día frio, en la oscuridad de la noche donde la luna resplandece cubierta de plata, en las gotas de la lluvia y en los ojos de las personas que AMO.
MARGARITA CRUZANDO EL TUNEL DE LA VIDA.
La magia de un corazón bondadoso para mí se encierra en una palabra “Mago”
Todas las personas deberíamos tener a alguien con quien conversar y a quien poder contarle los cambios emocionales que sufrimos cuando estamos deprimidos, enojados, ansiosos o simplemente para compartir nuestras alegrías. Siempre y cuando no se trate de un problema crónico físico o mental que requiera la ayuda de un profesional especializado en resolver los enigmas de una mente abrumada por los problemas que enfrenta en la vida.
EL CUARTO ESPIRITU DE LA NAVIDAD (Parte VII)
En medio de la fiesta, Fred detuvo la música y grito, “Es hora de abrir los regalos. Pero en esta ocasión no seré yo el primero en repartir los regalos que compre. Porque tenemos un misterioso hombre de negocios que anónimamente nos envió muchos regalos y casualmente coinciden con la cantidad de personas que estamos en mi casa. Pero déjenme decirles que mi corazón me dice que el misterioso personaje se llama ¡Ebenezer! Tío Ebenezer, te cedo el honor de ser el primero en entregar los regalos. Y debo agregar que nosotros no tenemos ningún regalo que darte esta navidad porque no sabíamos que tu estarías entre nosotros, pero mañana yo personalmente te llevare tu regalo de navidad a tu oficina.”
Continue reading “EL CUARTO ESPIRITU DE LA NAVIDAD (Parte VII)”
EL CUARTO ESPIRITU DE LA NAVIDAD (Parte VI)
Aproximadamente había pasado una hora desde que Ebenezer regreso a su casa y se acostó a dormir, para que su cuerpo recuperara la fuerza física que necesitaba para seguir disfrutando del día de Navidad. Cuando se despertó su Espíritu rebosaba de juventud y sus ojos tenían el brillo de la felicidad y la satisfacción que produce el ser honesto y generoso con las demás personas. Parándose frente al espejo, Ebenezer hablo expresando alegría en sus palabras, “Me siento como un jovenzuelo, con todo el deseo de vivir mi vida y disfrutar de todo lo que me rodea, pero con sabiduría. Debo cuidar mi salud, si quiero vivir muchos años más. Porque el espejo me recuerda, que, aunque mi Espíritu continua fuerte, vigoroso y joven, mi cuerpo se ha deteriorado con el paso del tiempo. Pero eso no será impedimento para que mi actitud sea siempre positiva y mi carácter alegre.”
Continue reading “EL CUARTO ESPIRITU DE LA NAVIDAD (Parte VI)”
