Alondra tenía una expresión de resentimiento reflejada en su rostro. Resentimiento que penetro su piel viajando rápidamente por sus venas hasta llegar a su corazón. Transformándola de forma dramática, hasta dejar de verse como niña para convertirse en una arpía capaz de lastimar y con vehementes deseos de hacer daño.
LA ALONDRA DE ORIENTE. (Parte III)
Tal vez parece contradictorio hablar del tiempo que puede transcurrir lentamente para las personas que sufren alguna dolencia. O tan rápido como una estrella fugaz, para los que inmersos en su propio mundo disfrutan de una vida feliz, sin perciben el dolor ajeno que en muchas ocasiones se puede mitigar con una SONRISA.
LA ALONDRA DE ORIENTE. (Parte II)
Es muy común escuchar a las personas decir frases que no comprenden a cabalidad. Frases que son creadas con palabras fáciles de memorizar. Y que, por la sencillez con que son escritas, no comprenden totalmente el complejo significado que poseen o el daño psicológico que ocasionan al ser esparcidas inconscientemente cuando se repiten de forma irresponsable.
LA ALONDRA DE ORIENTE.
La noche gris presagiaba un acontecimiento brutal, que comenzó con escalofriantes gritos de dolor que provenían de la vieja casa construida de adobe al final de la calle. La casa del Sombrerón, como se le conocía había sido recién alquilada y estaba ubicada en uno de los barrios más populares de Jutiapa. Al final del patio de la casa había una imponente ceiba, cuyas ramas estaban siendo utilizadas como brazos de tortura.
GRATITUD.
Como la tierra de Tara es Jutiapa para mí…
Lugar donde renuevo mi energía y se fortalece mi espíritu al vivificarse cada célula de mi cuerpo en armonía con mis creencias religiosas, brindándome la oportunidad de sentirme más cerca de Dios, a través de la amistad inquebrantable de mis amigos de la infancia y juventud. Evocando mis días de adolescencia cuando se entretejieron lazos fortificados en vivencias compartidas con cada uno de aquellos, que a través del tiempo han permanecido inamovibles a un sentimiento fraternal de amor, de servicio reciproco y gratamente compartido.
ATADURAS
A tu vida estoy atado… Como si el cordón umbilical nunca hubiera sido cortado.
En el trayecto de la vida hay viajes que son cortos y otros viajes que son largos. Sin embargo mantenerse de pie con la frente en alto, es muy difícil cuando sientes que todo tu ser se quiebra en pedazos.
HIELO O FUEGO
Cuando somos niños generalmente queremos experimentar con sensaciones nuevas, tratando de descubrir el mundo que nos rodea. Explorando situaciones que en algunos casos son peligrosas, sin medir limites porque carecemos del conocimiento necesario para poder definir a plena conciencia lo que hacemos.
SEÑORA.

La definición de la palabra SEÑORA, según el diccionario es: “Termino de cortesía que se utiliza para dirigirse a una mujer cuyo nombre se desconoce o no se quiere mencionar. También es un término que se antepone al nombre o apellido de una mujer que goza de autoridad debido al cargo que desempeña o porque está casada.”
Y VIVIERON FELICES PARA SIEMPRE…
Casi todas las historias románticas escritas terminan en el momento máximo de amor entre los protagonistas, como cuentos de telenovela o películas que crean estereotipos consagrados de lo que es el amor de pareja.
En lo personal a mi me gustan mucho las historias románticas, especialmente las que terminan con la frase repetitiva de “Y VIVIERON FELICES PARA SIEMPRE”.
VIVIR PARA MORIR.

VIVIR PARA MORIR.
Una expresión un poco compleja de explicar y muy difícil de comprender cuando se vive atado a los recuerdos de un pasado poco agradable, a los fracasos, a las mentiras o al dolor innegable que produce el sufrimiento de haber sido golpeado, humillado, excluido o simplemente ignorado por alguien cuando buscábamos amor y comprensión.
