Después de escuchar lo que Alondra dijo, Manuel se puso de pie, agarro su sombrero y se fue de la casa. Hilda se aproximó hacia Alondra y la abrazo preguntándole, “¿Que dice Saul acerca de tu embarazo?”
Con la voz temblando por el nerviosismo que sentía, Alondra respondió pausadamente, “Esta feliz, quiere que nos casemos, quiere rentar una casa, quiere que nos vallamos a vivir cerca de sus padres. Yo no estoy de acuerdo con la casa que quiere rentar, porque está muy cerca de la casa del Sombrerón y ese lugar no me gusta.”

He escuchado repetir esta frase incontablemente durante todos los años de mi vida, especialmente cuando se quiere utilizar como una excusa, afirmación o negación de un echo realizado que no tiene justificación razonable. También cuando existe un comportamiento negativo, caprichoso, desobediente o simplemente irresponsable.
Con una sonrisa en los labios despertaba Alondra, enamorada por primera vez, sintiendo que su pecho ardía de felicidad. La noche anterior había sido muy emotiva. Su voz había cautivado al público de Jutiapa que le aplaudió cada una de sus interpretaciones.
Sentir que el aire me falta, como me falta el tono de tu voz desata el miedo en mi interior. La inquietud de haberte perdido tan repentinamente ha doblegado mis fuerzas, invadiendo mi pecho con dolor. ¡No puedo respirar! Porque mis lagrimas cierran mi garganta y ahogan mis sentidos enloquecidos por tu recuerdo.
Recostado sobre el capo del carro, con la mirada fija hacia el cielo y la luz de la luna reflejada en mis pupilas iluminando mis sueños. Envuelto en el silencio de la noche dejo que mis pensamientos vuelen a través del infinito, hasta lograr que mi espíritu encuentre armonía con el universo.
Alondra se acostó a dormir esa madrugada con una sonrisa en sus labios y gozo en su corazón. La satisfacción que sentía por haber ganado el concurso de canto aceleraba sus pensamientos al recordar como el público le aplaudió con admiración y la ovaciono demostrándole respeto. Alondra continuó despierta observando la luna a través de la ventana de la cabina del camión hasta que el cansancio la venció obligándola a quedarse profundamente dormida.
¿Alguna vez han tenido curiosidad por saber cómo se realiza una operación a corazón abierto?
En los días siguientes, Hilda compro un vestido de largos encajes y listones de colores para Alondra. Toda la familia participo en los preparativos del viaje. Para Alondra ese viaje familiar dejo de ser parte de su rutina de ferias por visitar. Ella sentía una emoción muy fuerte latiendo dentro de su cuerpo cada vez que recordaba que participaría en un concurso de canto.