Como la tierra de Tara es Jutiapa para mí…
Lugar donde renuevo mi energía y se fortalece mi espíritu al vivificarse cada célula de mi cuerpo en armonía con mis creencias religiosas, brindándome la oportunidad de sentirme más cerca de Dios, a través de la amistad inquebrantable de mis amigos de la infancia y juventud. Evocando mis días de adolescencia cuando se entretejieron lazos fortificados en vivencias compartidas con cada uno de aquellos, que a través del tiempo han permanecido inamovibles a un sentimiento fraternal de amor, de servicio reciproco y gratamente compartido.

A tu vida estoy atado… Como si el cordón umbilical nunca hubiera sido cortado.


Mucho es lo que se ha escrito acerca de la luna desde que el mundo fue creado, y su belleza sigue inspirando a innumerable cantidad de personas que desarrollan sus talentos. Creando obras maravillosas gracias a la señora Luna. Yo no soy la excepción a su innegable belleza y poder de inspiración, especialmente cuando se trata de hablar de la palabra “AMOR”.
Se que no he estado escribiendo con frecuencia y para los que me han preguntado, ¿Por qué? Quiero decirles que he estado trabajando en la edición de mi libro “El Aguanima de Peten” y al mismo tiempo en el proceso de conversión de “El rey de la granja” en libro. Muy pronto ambos libros serán publicados. Pero aquí les comparto esta publicación que escribí una noche cuando soñé que mi cuñado y su pequeña hija se reencontraban después de mucho tiempo de estar separados.
El COVID- 19 es una mentira para algunas personas. Pero para las personas que han sufrido la enfermedad o que han vivido la experiencia de perder a un ser querido “ES UNA REALIDAD” que nos está destruyendo física o emocionalmente. Esta publicación cuenta brevemente una historia de amor interrumpida temporalmente por la cuarentena, después por la enfermedad, hasta convertirse en una separación permanente de la persona amada.

