Con el rostro pálido, las piernas temblando y sujetando firmemente la silla de bebe, se encontraba Susana frente a las puertas del hospital cuando su amiga Irene llego a buscarla para llevarla de regreso a su apartamento. La trágica noticia del desplome del trencito estaba resonando en todos los medios de comunicación, mientras en el corazón de Susana retumbaba como una explosión de angustia y miedo por lo que le hubiera podido ocurrir a su familia.
Tratando de calmar la visible preocupación de Susana, Irene le hablo con voz apacible, “No te angusties anticipadamente. Iremos al lugar del accidente. Tú te quedaras esperando en el carro, mientras yo busco a tu familia. Ya verás que ellos están bien, las noticias siempre exageran los acontecimientos.”

Durante los últimos meses solo he recibido cartas, mensajes, noticias y sentimientos que expresan tristeza, dolor, sufrimiento, desesperación, incomprensión o soledad. Y quisiera recordarles que para no olvidar a los seres queridos que han partido en un viaje sin retorno, de regreso a un mundo espiritual donde pueden descansar hasta que nos volvamos a reunir con ellos. Solo tenemos que recordar los momentos felices, los detalles cariñosos, los regalos recibidos, las muestras de amor, los viajes, las fiestas, las enseñanzas y los días llenos de luz que hayamos podido compartir para sentirnos unidos a ellos, pero dejándolos volar libres como el viento hacia un mundo lleno de sol, esperanza, sabiduría, donde se puede descubrir que no morimos para siempre, porque nos atan lazos inquebrantables de AMOR ETERNO.

Antes de asistir a Kindergarten yo ya había aprendido a leer, aunque parezca difícil de creer, así fue. Mi madre tenía un negocio donde se vendían toda clase de libros y revistas. Que incluían una gran variedad de temas. Amor, Ficción, Romance, Documentales, Historia, Política, Naturaleza, Ciencia y toda clase de fotonovelas, que me permitían adentrarme en un mundo lleno de fantasía, emoción o conocimiento.
El viento frio de la mañana se movía suavemente en todas direcciones abrazando el cuerpo de alondra, que se estremecía al sentir el contacto del viento con su piel, provocándole escalofríos. El canto de los pájaros se escuchaba en el ambiente y los primeros rayos del sol golpearon el rostro de Alondra lastimando sus ojos cerrados; obligándola a abrir sus parpados adormecidos entre pequeñas gotitas de agua salada que aún permanecían entre sus ojos después de haber derramado muchas lágrimas.
¿Alguna vez han recibido una noticia inesperada que los ha dejado sin palabras, atónitos, mientras se produce un total silencio en todo su entorno?
Sintiéndose desprotegida, humillada, sufriendo un intenso dolor físico y emocional, Alondra se quedó tirada en el suelo toda la noche, llorando su desafortunada situación, mientras todo su ser anhelaba el calor de la casa de su padre y los brazos de Hilda que siempre la reconfortaban a través del amor que le deban.
Con una sonrisa en los labios despertaba Alondra, enamorada por primera vez, sintiendo que su pecho ardía de felicidad. La noche anterior había sido muy emotiva. Su voz había cautivado al público de Jutiapa que le aplaudió cada una de sus interpretaciones.