Al leer el titulo de esta publicación, puede ser que se enfoquen en el aspecto empresarial, académico o económico y llegar a suponer que van a leer sobre como alcanzar el éxito y la prosperidad en los diferentes proyectos que hayan emprendido.
Pero en esta oportunidad quiero pedirles que se enfoquen al leer esta publicación en como alcanzar el éxito con nosotros mismos de forma espiritual, física, intelectual y anímicamente para sentirnos protegidos de la pandemia y conservar el buen ánimo para seguir viviendo en medio de restricciones, normas y leyes que protegen la salud, de la manera más normal posible.

Sintiéndose desprotegida, humillada, sufriendo un intenso dolor físico y emocional, Alondra se quedó tirada en el suelo toda la noche, llorando su desafortunada situación, mientras todo su ser anhelaba el calor de la casa de su padre y los brazos de Hilda que siempre la reconfortaban a través del amor que le deban.
Después de tres semanas de confinamiento voluntario por haber dado positivo a COVID-19 y haber estado alejado de todas mis actividades normales de trabajo. Ahora ya completamente recuperado y listo para regresar a mis tareas habituales, quiero presentarles mi nuevo libro, “EL REY DE LA GRANJA”.
Después de escuchar lo que Alondra dijo, Manuel se puso de pie, agarro su sombrero y se fue de la casa. Hilda se aproximó hacia Alondra y la abrazo preguntándole, “¿Que dice Saul acerca de tu embarazo?”
He escuchado repetir esta frase incontablemente durante todos los años de mi vida, especialmente cuando se quiere utilizar como una excusa, afirmación o negación de un echo realizado que no tiene justificación razonable. También cuando existe un comportamiento negativo, caprichoso, desobediente o simplemente irresponsable.
Con una sonrisa en los labios despertaba Alondra, enamorada por primera vez, sintiendo que su pecho ardía de felicidad. La noche anterior había sido muy emotiva. Su voz había cautivado al público de Jutiapa que le aplaudió cada una de sus interpretaciones.
Sentir que el aire me falta, como me falta el tono de tu voz desata el miedo en mi interior. La inquietud de haberte perdido tan repentinamente ha doblegado mis fuerzas, invadiendo mi pecho con dolor. ¡No puedo respirar! Porque mis lagrimas cierran mi garganta y ahogan mis sentidos enloquecidos por tu recuerdo.
Recostado sobre el capo del carro, con la mirada fija hacia el cielo y la luz de la luna reflejada en mis pupilas iluminando mis sueños. Envuelto en el silencio de la noche dejo que mis pensamientos vuelen a través del infinito, hasta lograr que mi espíritu encuentre armonía con el universo.
Alondra se acostó a dormir esa madrugada con una sonrisa en sus labios y gozo en su corazón. La satisfacción que sentía por haber ganado el concurso de canto aceleraba sus pensamientos al recordar como el público le aplaudió con admiración y la ovaciono demostrándole respeto. Alondra continuó despierta observando la luna a través de la ventana de la cabina del camión hasta que el cansancio la venció obligándola a quedarse profundamente dormida.