LA NIÑA DE MIS OJOS (Parte VI)

A partir de entonces la actitud de mis hijas cambio totalmente, casi siempre estaban de mal humor, con rebeldía comenzaron a contestarme mal cada vez que trataba de corregirlas, rechazaban la comida y se quejaban por todo.  El comportamiento de ellas hacia mi novia se volvió despectivo e irrespetuoso. Cuando se portaban mal corrían a esconderse a sus cuartos y si yo las seguía mi pequeña traviesa se interponía desafiante bloqueándome el paso, parándose en medio del pasillo. 

Mis familiares y amigos me decían:  “Ya se les pasara, son celos temporales porque tendrán que compartir tu compañía”, “ No te preocupes, todo volverá a la normalidad cuando te cases, porque ellas comprenderán que no les están robando a su papa”, “Es natural que las hijas sean rebeldes cuando cresen y más si sienten a tu novia como una intrusa que va a llegar a vivir a la casa”, “Compréndelas ya tienen muchos años viviendo solo ustedes en la casa, la presencia de tu novia tiene que ocasionar conflicto temporal”.  A pesar del mal comportamiento de mis hijas llego el día de la boda y en cierta manera todos la celebramos.  Mi madre cuido de mis hijas mientras yo tuve una breve luna de miel.  Con la llegada de mi esposa también llegaron muchos problemas; la bomba que limpia el agua de la piscina dejo de funcionar y extrañamente el agua se evaporaba casi a diario, llego una compañía a resolver el problema, pero encontraron todo normal a pesar de que el agua se tornaba verde y seguía bajando su nivel.  Aparecieron ranas en grandes cantidades especialmente de noche, el agua se descompuso y resultaba grotesco pensar nadar en la piscina, la grama del patio se secó, las palmeras se veían apagadas y deshidratadas.  Los sanitarios se taparon porque comenzaron a crecer enormes raíces dentro de los tubos del drenaje, provocando que colapsaran expulsando aguas negras por todos lados donde hubiera un drenaje, la casa se apesto y tuvimos que salir de ella casi por un mes mientras la limpiaban y reparaban todos los desperfectos.  Las paredes comenzaron a rajarse.  Los ductos del aire acondicionado comenzaron a gotear agua todo el tiempo, humedeciendo la casa, provocando que se generara moho en las paredes y nuevamente la casa se apesto con un olor como a ropa mal secada.  El aire acondicionado se descompuso y cuando funcionaba emitía un olor agrio desagradable.  Estos asquerosos problemas sucedieron uno tras otro.  Cuando regresaba del trabajo siempre escuchaba una queja.  Mi esposa decía: “Cada vez que estoy sola en casa, los utensilios de la cocina se caen al suelo o se estrellan contra las paredes sin que nadie los toque” “Otra vez la calefacción se encendió sola, al grado que la casa parecía un horno y no podía apagarla”, “Me quede dormida y sentí que me jalaban el pelo”, “ Tus hijas me desordenaron el closet”, “Tus hijas me tiraron todo mi maquillaje”.  Mis hijas decían: “Tu esposa nos grita todo el tiempo”, “Tu esposa es mala con nosotras”, “Tu esposa nos tira la ropa a la basura”.  La situación se salió de control parecía una batalla de conflictos emocionales y sobrenaturales donde yo estaba en el medio de todo. Y una noche mi esposa y yo discutimos fuertemente hasta llegar a pensar en el divorcio; todos nos fuimos a dormir temprano esa noche.  Yo me quede en la sala completamente solo, me recosté en el sofá y me quede dormido hasta que un frio intenso me despertó.  Al abrir mis ojos mi pequeña traviesa estaba de pie sobre el sofá, pero no tenía el aspecto de una niña, se veía como un ente maligno y me grito con una voz grave, áspera: “she is a liar, I asked her age and she lied to me, she deserves to be pushed away”.   Entonces se bajó del sofá y comenzó a caminar hacia la habitación donde mi esposa dormía.  Yo me levante y la seguí, ella entonces comenzó a elevarse sobre el suelo flotando en el aire, se colocó en posición horizontal arriba del cuerpo de mi esposa y extendió sus manos como si fuera a estrangularla, yo corrí y le grite ¡BASTA! Entonces se voltio hacia mi flotando en el aire y lo blanco de sus ojos me miraron por primera vez con ODIO.  Su quijada inferior comenzó a tronar produciendo un sonido espeluznante, al mismo tiempo que comenzó a caer lentamente al suelo mientras su boca crecía de forma gigantesca, de tal forma que la oscuridad en su interior cubrió todo el techo.  Yo retrocedí hasta quedar contra la pared, doble un poco mis rodillas y levanté mi brazo izquierdo para cubrir mis ojos. Ella se dejó caer abruptamente sobre de mi tragándome por completo.  Ignoro cuanto tiempo paso antes de que volviera a tener control sobre mi cuerpo, ya que estuve paralizado por el miedo.  No sabía si era de día o de noche, si estaba dormido soñando o despierto viviendo un tormento real.  La densa oscuridad que envolvía todo mi entorno no me permitía ver absolutamente nada, porque literalmente estaba en el interior de su estómago, o al menos eso comprendía en medio del estupor que confundía mi mente. No se escuchaba ningún tipo de sonido, hasta que escuche una vocecita en la oscuridad llamándome “Dad”: “Dad, I know you’re here because I can feel your presence”.  Era la voz de mi pequeña traviesa, que siguió hablando, “Dad, she trapped me inside her,I’m scared”, “ ¿Can you come to me?”.  y por primera vez la escuche llorar como la niña tierna e inocente que era.  Una voz casi imperceptible proveniente de la nada llego a mis oídos, “Si quieres liberarte a ti mismo y a la pequeña, debes enfrentar tus miedos”. Yo me pregunte a mí mismo, “¿Como puedo enfrentar mis miedos?” Si, mi peor temor me tiene aquí aterrorizado, ya que de niño jamás pude quedarme a solas de noche porque le tenía pánico a la oscuridad.  Siempre dormía con una lampara encendida, con el radio puesto en mi estación favorita y abrazado a la biblia para no sentirme solo.  La voz continúo diciendo, “Vence la oscuridad con la luz que hay en tu corazón y atrévete a caminar sin miedo para no perderte en el camino a ti mismo, ¡En un tormento sin fin!”.  ¿Como podría yo enfrentarme a mis peores temores?, Si continuaba dominado por el miedo.  Ni pequeña traviesa seguía llorando y al escucharla me sentí impotente de no poder ayudarla. En ese momento lo que quería era ponerme a llorar también, pero eso no solucionaría nada, porque yo ya no era un niño; sin embargo, seguía agachado contra el suelo.  Así que, venciéndome a mí mismo, me puse de pie y aunque parezca ridículo cerré mis ojos para no ver la oscuridad y comencé a caminar guiado por mis oídos que seguían el sonido del llanto de mi pequeña traviesa.  Continúe caminando hasta que sentí una manita tocando mi pierna y escuche, “Dad, I’m here”.  Entonces doble mis rodillas y la sujete con mis manos, luego la levante presionándola contra mi pecho en un abrazo cálido que elimino el miedo que envolvía a mi corazón y comprendí que la luz en mi interior se llama ¡AMOR! Entonces abrí mis ojos y pude ver que estaba sobre el suelo a una distancia considerablemente alta, porque en el fondo brillaba un pequeño punto blanco. Esa era la salida, yo estaba parado sobre algo sólido y para poder alcanzar la salida tenía que lanzarme al vacío venciendo mi miedo al fracaso, que era otro de mis temores.  Así que, abrazando fuertemente a mi pequeña traviesa, sin miedo y con la fe suficiente de que encontraría la salida me lance al vacío.  El descenso fue tan veloz que en pocos segundos ya estaba en mi cuarto.   El haber vencido mis temores disipo la densa oscuridad y me permitió ver con claridad.  Mi pequeña traviesa seguía en mis brazos y sobre de nuestras cabezas flotando en el aire con sus cabellos largos extendidos de aspecto repugnante, su rostro retorcido y descompuesto, su vestido blanco echo tiras extendiéndose de forma fantasmagórica dándole un aspecto terrorífico estaba ella, la verdadera oscuridad representada como un ente diabólico que había mantenido atrapada a mi pequeña traviesa entre tinieblas.  Sus manos estaban descubiertas, sus dedos eran largos huesos con uñas afiladas y sucias, su aliento era repugnante y su mirada furiosa.  Entonces coloque a mi pequeña traviesa detrás de mí.  Me pare de frente hacia ese espíritu maligno que me había engañado y que en ese momento se abalanzo sobre de mí; emitiendo un sonido grave como quejido descargador.  Yo levante mi mano derecha empuñada y con fuerza la golpee en el cabeza justo en el momento que ella quiso sujetarme por el cuello, una de sus manos rasguño mi brazo izquierdo ocasionándome cuatro cortadas con sus uñas.  Mi brazo comenzó a sangrar, ella estaba en el suelo.  El golpe que le di la había estrellado contra la pared haciéndola caer al suelo. Me acerque a ella. Con determinación y fe le grite en el nombre de Jesucristo te ordeno que te vayas para siempre de aquí.  Una luz intensa comenzó a brillar dentro de la habitación que se proyectó directamente sobre ella, al grado que disolvió las tinieblas y elimino al espíritu maligno por completo.  Yo me volteé al reconocer la voz que me hablaba, era mi tío Maximiliano (Max).  Esta vez estaba acompañado de tres hombres, dos de ellos brillaban radiantemente y comprendí que fueron ellos quienes eliminaron las tinieblas.  Mi tío Max me dijo, “La pequeña se llama Jazmin y este es su padre”.  Jazmin que seguía detrás de mí, camino hacia el frente y al ver a su padre lo abrazó con fuerza; luego voltio su mirada hacia mí y con ternura me dijo, “I Will always love you dad”.  No sé porque, pero mis ojos se llenaron de emotivas lágrimas.  Luego mire a mi tío Maximiliano, fue hermoso volver a tenerlo cerca de mí, aunque fue por un breve momento.   Él se veía joven, fuerte, sin tristeza, sin dolor o sufrimiento en su mirada.  Con mi voz quebrada por el llanto le dije, “Cuando regreses al lugar de donde has venido, si ves a mi padre dile que le amo”, Mi tío Max, me llamo “Vitio” como solía decirme de niño y me dijo “Él también te ama a ti”.   Después todos se desvanecieron en medio de una luz que los envolvió. Todo regreso a la normalidad yo seguía en mi cuarto parado junto a la cama donde mi esposa dormía apaciblemente entonces fui a los cuartos de mis hijas que también estaban dormidas nadie se percató de lo sucedido y después de esa noche todo cambio para bien en la casa.  Yo me guarde lo sucedido esa noche en mi corazón, hasta hoy que lo comparto con todos ustedes.  Me quedo como recuerdo de esa noche cuatro cicatrices que se ven como líneas finas en mi brazo izquierdo, las cuales se han desvanecido con el tiempo.  Pero, si ponen atención a mi brazo todavía podrán verlas.  Mi hija mayor ya se casó, vive en Texas con su esposo y mi primer nieto.  Mi segunda hija vive en provo Utah, donde estudia en la universidad.  Mi hija más pequeña tiene ahora 15 años, seguimos viviendo en la misma casa en Orlando.  Mi esposa y yo este pasado 11 de octubre de 2019, celebramos nuestro quinto aniversario de bodas y aunque de vez en cuando se escuchan ruidos extraños; mi pequeña traviesa (Jazmín) jamás ha regresado a la casa.  Pero, yo conservo su retrato pintado a mano en el marco original colgando de una de las paredes de la casa.  Jamás la olvidare porque llego a formar parte de mí mismo, porque por siempre vivirá en mis pupilas, donde el brillo de mis ojos reflejará su imagen tatuada para la eternidad como “La Niña De Mis Ojos”.  

 

 

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