Se han imaginado alguna vez, ¿Como seria vivir en un mundo silencioso? Creo que más de alguno de nosotros ha experimentado el deseo por diferentes razones de querer callar a las personas para que no hablen o dejar de escuchar el ruido a nuestro alrededor, como también hemos olvidado momentáneamente el valor que tienen la familia, la salud de nuestro cuerpo, el tiempo que compartimos con nuestros seres queridos. Las personas que han perdido uno de sus sentidos han aprendido a agudizar y sentir más con el corazón lo cual les permite percibir el mundo desde una perspectiva más humana valorando todo lo que tienen a su alrededor. Si cada uno de los seres humanos aprendiéramos a reconocer que todo lo que nos rodea tiene un origen divino y aprendiéramos a dar gracias todos los días por el privilegio de vivir amando todo lo que hacemos y tenemos podríamos escuchar todos los sonidos a nuestro alrededor con alegría y gratitud.
¡Que hermoso! Es el movimiento del agua, cuando la toco con la punta de mi dedo; círculos que se abren y crecen al alejarse de mí.

Anoche me desperté llorando, porque soñé que tú te alejabas de mi y aunque parezca mentira; mientras dormía, como Julieta gritaba “Romeo, Romeo, donde estas que no te veo” ¡No te rías de mí! Porque fue una terrible pesadilla, pensar que te perdía.
Cuando leí el cuento de Fausto (Una historia muy original de un hombre que busca incansablemente la felicidad); me pareció SORPRENDENTE que encontrara esa felicidad tan anhelada, en el servicio que realizo en favor de otras personas. Y recordé, que cuando era un niño me aterraba la idea de crecer y perder el maravilloso mundo que me rodeaba, la compañía de mis padres, las bromas de mis hermanos, los juegos con mis amigos, las palabras llenas de ternura y la forma cariñosa con que ellos me hablaban.
A la luz de un farol ¡En penumbras! Sentado sobre una roca, aturdido y sin punto fijo, dirijo la mirada hacia el entorno vacío, envuelto en una inexplicable soledad ¡Soñando con volver a casa!
EL COPIADOR
Voy a pedirle a las estrellas ¡Una señal! Que me lleve hasta la tierra

Cada pareja crea esos momentos especiales de forma particular e irrepetible, con los cuales establece un vínculo de complicidad, de alegría, de amor y de tolerancia. En algunos casos hasta de perdón, cuando alguno de los dos esta enojado por alguna razón. Ya que esos ridículos momentos (privados en la vida de cada pareja) tienen el poder de transportarlos a través de la vivencia, a un mundo casi perfecto que han construido por medio de recuerdos de algo bello e intangible y que se convierte en un ancla matrimonial que les da estabilidad, sensatez, alegría; así como la fuerza para seguir amando a ese ser especial con el cual eligieron vivir su vida. En algunos países se acostumbra a lanzar arroz sobre la pareja que se está casando, como símbolo de abundancia y en esta ocasión para la pareja que me escribió, el arroz combinado con pollo se ha constituido como un símbolo de unión y felicidad creando una receta muy popular simplemente conocida como:
Pero cuando nuestros sentidos se coordinan otra vez con nuestra mente y corazón; entonces vemos la realidad que nos atormenta y nuestra primera reacción es sentir miedo al vacío que atrapa nuestro cuerpo, a la soledad que nos rodea, al desamparo que súbitamente nos abraza y como niños temerosos del futuro, simplemente ¡LLORAMOS! Frágiles y cansados nos parece que solo tenemos dos opciones: dejarnos matar por el dolor o demostrar nuestro carácter y sobreponernos a la tragedia; luchando para seguir viviendo. Porque lo que hace la diferencia en nuestra vida no es todo lo que hemos sufrido, lo que hace la diferencia en nuestra vida es el uso que le damos a todo lo que hemos aprendido unido a nuestra capacidad de ayudarnos mutuamente y de tener la dicha de ser libres soberanos e independientes para volar alto como el quetzal por encima de las tragedias sin dejar de ser humanos.
Muchos de mis amigos se quejan de que el día del padre pasa casi inadvertido por su familia. Que en muchas ocasiones son ellos quienes en forma de broma se los recuerdan. Algunos de ellos dicen que es como si no tuviera mucha relevancia porque según la historia primero se decretó la celebración del día de la madre luego el día del niño y de ultimo el día del padre. Algunos de ellos creen que, debido al estereotipo ejemplificado de la figura paterna como un hombre rudo, tosco, fuerte que no le tiene miedo al destino, es que no recibe mucha atención, porque no concuerda con su imagen.