
¿Alguna vez han experimentado la sensación de acostarse sobre el suelo húmedo después de un día lluvioso, o sobre la grama verde al anochecer en un día de primavera con el cielo despejado solo para contemplar el cielo cubierto de estrellas? En la actualidad las personas se maravillan de las creaciones sofisticadas con avances tecnológicos que alimentan nuestros sentidos con las palabras “PERFECCION” Y “BELLEZA”, creando frente a nuestros ojos la percepción de un mundo gobernado totalmente por la inteligencia humana.






Dos meses han pasado desde que compartí lo que fue mi más reciente publicación. Mi computadora, el teclado y el escritorio están cubiertos de polvo. Parece mentira, pero cada vez que toco el teclado, el polvo se adhiere a mis dedos. Dejando huellas semi-empañadas por la densidad de los sentimientos adormecidos entre recuerdos y lágrimas, que despiertan suavemente de sueños casi olvidados en el tiempo.
Yo no enseño religión, tampoco profeso perfección ni santidad. Pero si me gusta compartir aspectos conceptuales y educativos que nos ayuden a obtener progreso espiritual, económico, profesional, académico o que nos ayuden a obtener satisfacción personal y felicidad en cualquier circunstancia que estemos viviendo.

Me han preguntado ¿Por qué no estoy publicando con la misma frecuencia? ¿Por qué estoy tan ausente de las diversas actividades en las que me gusta participar?