
Alguna vez te has preguntado, ¿Cuántos amigos has tenido durante el tiempo que has vivido? Yo si me lo he preguntado. Y aunque he tratado de obtener un numero concreto, me ha resultado imposible recordarlos a todos al mismo tiempo. Sin embargo, comencé un listado donde anoto los nombres según los voy recordando.

Faltan 35 días para celebrar “El día de la madre”, 77 días para “El día del padre”, 128 días para “Mi cumpleaños”, 264 días para “Navidad” y puedo seguir agregando eventos como graduaciones, vacaciones, matrimonios y muchos más que están planificados para realizarse en una fecha específica. Estos eventos ocurren en nuestras vidas de forma normal, pueden ser transitorios o algunas veces repetitivos. También es común observar como la televisión, la radio y todos los negocios nos recuerdan el tiempo que falta para un día festivo y nos comienzan a vender la urgente necesidad de prepararnos comprando lo necesario para que nuestra celebración sea exitosa a través de una constante “CUENTA REGRESIVA DE LOS DIAS” que nos faltan por vivir dichas festividades, eventos o triunfos alcanzados.
Como la tierra de Tara es Jutiapa para mí…

Quiero comenzar en esta ocasión, pidiendo disculpas por no haber continuado publicando los capítulos siguientes de “LAS GALLINAS DE PEPE”. Pero como no todo en la vida es color de rosa, según lo dice mi madre, las cuatro semanas anteriores han sido de aprendizaje constante y redescubrimiento de nuevas historias en mi vida a través de afrontar una serie de inconvenientes que me alejaron totalmente de lo que mas me gusta hacer, “Escribir para ustedes”.
La magia de un corazón bondadoso para mí se encierra en una palabra “Mago”
El sentimiento de amistad puede surgir casi inmediatamente o puede tardar años en desarrollarse entre dos o más personas que se han conocido por mucho tiempo. Dos de las características sobresalientes de la amistad son que puede llegar a ser perdurable e inquebrantable, cuando se ha tejido eslabón por eslabón a través del servicio y convivencia continua de unos hacia otros. Algo curioso es que la palabra amistad es un nombre femenino, que emocionalmente puede nacer entre hombres y mujeres por igual, hasta convertirse en un sentimiento que se aloja directamente en el corazón de los seres humanos y en algunos animales domesticados que conviven con nosotros. Tal vez su naturaleza es así, porque incluye en su significado muchos aspectos relacionados a las características emocionales y sentimentales de una mujer. Como, por ejemplo: La capacidad de poder sentir afinidad, lealtad, solidaridad y amor con gran intensidad hacia otro ser humano que no es miembro de su familia.
A la luz de un farol ¡En penumbras! Sentado sobre una roca, aturdido y sin punto fijo, dirijo la mirada hacia el entorno vacío, envuelto en una inexplicable soledad ¡Soñando con volver a casa!