
Otra vez está lloviendo y otra vez siento el deseo de salir descalzo para correr bajo la lluvia y fabricar barcos de papel. Parece que aun no entiendo o que no quiero comprender que ya no tengo la firmeza y la seguridad de tu mano para sentirme niño otra vez. Y a pesar de eso, no puedo olvidar aquellos días de lluvia en mi pueblo cuando me aferraba a ti, mientras tomabas mi mano y corrías bajo la lluvia junto a mí.


Recuérdame en los días lluviosos. Cuando la lluvia te sorprenda caminando en la calle; porque al sentir las gotas frías deslizándose sobre tu piel… Podrás sentir el calor de mi cuerpo ¡Abrigándote!
En mi libro EL REY DE LA GRANJA en el primer capitulo se hace referencia a una tormenta: “Las nubes oscurecieron el cielo, los truenos comenzaron a opacar el silencio, la mañana se torno negra; de repente se oyó el estruendo de relámpagos. Mientras un torrente de lluvia fría descendía del cielo.”
Sumergido en la inmensidad de la incertidumbre. Tratando de encontrar una explicasion del ¿Por qué? Me siento tan inutilizado, olvidado y frustrado frente a un mundo que me sofoca hasta hacerme sentir perdido en mi soledad…
¿Alguna vez han tenido curiosidad por saber cómo se realiza una operación a corazón abierto?
