
Que difícil y contradictorio resulta sentir el calor de mi cuerpo percibiendo la frialdad del tuyo, como si fueras parte de las heladas paredes de ladrillos que voy tocando con mi mano mientras avanzamos juntos por calles desoladas.
Que difícil es pensar que tú me hiciste vivir el ardiente fuego de un amor sin medida, mientras agacho mi cabeza y cierro mis ojos para no enfrentar la frialdad en tu mirada. Y quisiera dejar de pensar que alguna vez me hiciste sentir totalmente vivo cuando me amabas.

Aun recuerdo la felicidad que derrochabas en tu piel al sentir por primera vez lo que nunca habías sentido en tu cuerpo. Quien iba a pensar que al pasar el tiempo nuestro amor terminaría con la frialdad de tu silencio.
Sin embargo, por última vez sigo avanzando contigo por calles desoladas. Y recuerdo cuando solía caminar junto a ti por calles iluminadas con sonrisas, y la locura del amor que tú me hiciste sentir cuando me amabas.
Y quisiera gritar con dolor que rechazo la frialdad que hay en tu mirada. Porque quiero sentir otra vez que me amas. Porque contigo aprendí a vivir lo mejor de mi vida y no quiero que me enseñes la crueldad del mundo con tu partida. Porque yo te amare toda mi vida, aunque tú te vayas.

Deja la frialdad de tu cuerpo y hazme temblar de amor. Deja la frialdad de tus sentimientos y hazme sentir otra vez tu calor. Deja la frialdad con que me haces sufrir un tormento sin fin y vuelve a vivir para que yo pueda ser feliz.
Si pudieras escucharme por última vez, te hablaría solo con tiernas palabras para encender otra vez el calor de tu alma. Si pudiera alejar la frialdad de tu cuerpo te motivaría a seguir viviendo, pero no puedo hacerlo…
Que difícil y contradictorio es querer vivir un amor eterno. Cuando ha llegado el momento de avanzar separados. Tu avanzando por calles iluminadas, mientras yo seguiré avanzando por calles desoladas. Tratando de olvidar la frialdad que nos separa…


Leave a Reply