COLORES DE OTOÑO EN PRIMAVERA (PARTE FINAL, CAPITULO XVII)

NORA-01Es muy común escuchar que las palabras se las lleva el viento, pero las acciones se quedan tatuadas en muchas ocasiones aun en el alma.  Si no cuidamos nuestra forma de hablar, actuar o pensar cuando interactuamos con las personas que amamos podemos ocasionar heridas que permanecen abiertas como carne viva abrazada por el calor del fuego o martirizada por la sal de la amargura que corroe el corazón de quien ha sido victimizado consciente o inconscientemente por nosotros mismos, que somos las personas a quienes ellos también aman.

Sin ninguna precaución Nora corría atravesando calles y avenidas con la visión nublada por el llanto.  Sus pensamientos estaban nulificados por los sentimientos encontrados que peleaban adentro de su corazón.  Nora quería odiar a Eduardo, pero su amor por él era tan grande que únicamente sentía tristeza al verlo sufrir.  Nora estaba enojada con ella misma porque deseaba quedarse al lado de Eduardo, a pesar de que él no le conto la verdad sobre su hermana Ana, ocasionándole mucho dolor y tristeza.  Nora corría sin rumbo fijo tratando de escapar de la realidad para evitar que el sufrimiento que sentía le consumiera el alma.

NORA-03Sin percatarse de la distancia que había corrido, Nora se detuvo frente a un puente de uso peatonal, que servía para atravesar una autopista.  Camino hacia el centro del puente, respiro profundamente, el viento golpeo suavemente su rostro, sus ojos se quedaron fijos observando como los carros se movían velozmente debajo del puente, luego se recostó sobre un poste de luz y siguió llorando inconsolablemente.

Nora estaba con los ojos cerrados cuando escucho la voz de Eduardo que hizo saltar su corazón dentro de su pecho, “Nora, no vale la pena que te lastimes por mi culpa.  Yo no soy tan importante como para pensar que tú quieras saltar de este puente por causa mía.”

Nora abrió los ojos mostrando la intensidad de su tristeza, que se traslucía a través de sus bellos ojos verde esmeralda, “Yo no pienso saltar de este puente.  Yo no vine aquí para hacerme daño a mí misma, suficiente tengo con el daño me tú me has hecho. Yo lo único que quiero es no sentir más dolor.”

Al escuchar la respuesta de Nora, Eduardo se acercó a ella temeroso de que lo rechazara otra vez, “Yo te amo por quien tu eres.”  Luego Eduardo sujeto ambas manos de Nora y las coloco sobre su pecho, “Yo ame con todo mi corazón a Ana, pero ella ya no está.  Ahora todo mi corazón te pertenece a ti.  Siente a través de mi pecho lo mucho que mi corazón te ama.  Al principio estuve confundido.  No puedo negar que se formó un huracán de confusión dentro de mí porque eres idéntica a Ana.  Cuando Ana murió yo casi muero de tristeza con ella.  Pero al convivir contigo, aprendí a verte y amarte por quien tu eres.  Por favor cree en mí, porque no existe ninguna duda de que te amo a ti.   Nora, por favor deja que te lo demuestre, dame una oportunidad de reparar todo el daño que te he ocasionado.  Yo sé que me amas porque puedo sentir tu amor con solo tocar tus manos.  Puedo sentir tu amor al tocar tu piel.  Puedo sentir tu amor al respirar el mismo aire que tu respiras.  Yo sé que me amas como yo te amo a ti.  ¿Dime que tengo que hacer para que no me prives del privilegio de seguir viviendo a tu lado para engrandecer este amor que ambos nos tenemos?”

NORA-04Sintiéndose débil Nora se dejó caer al suelo.  Eduardo la tomo en sus brazos levantándola del suelo.  La temperatura del cuerpo de Nora había ascendido y estaba ardiendo en fiebre.  Nora no respondió, su mirada se mantuvo fija sobre el rostro de Eduardo mientras perdía el conocimiento.

El corazón de Nora se había quebrado en medio del deseo de abrazarse a Eduardo hasta fundirse en su amor, perdonando todo lo ocurrido.  El fuego que Nora llevaba en su interior se había desbordado ocasionando un colapso emocional que le estaba haciendo daño físico entre sentimientos de amor, decepción, miedo a sufrir, resistencia al dolor y aceptación de una realidad que no quería enfrentar.

Nora paso todo el día con fiebres altas, hablando incoherencias, pidiendo explicaciones e intentando ocultar sus emociones que se vertían incontenibles a través del llanto de sus ojos.  Eduardo permaneció a su lado cuidando de ella.  Susana también estuvo junto a ella.  Nora estaba terriblemente afectada física y espiritualmente.

Esa noche mientras Nora dormía escucho entre sueños que alguien decía su nombre con suavidad, “Nora, Nora”.  Entonces se levantó de la cama y camino hacia un espejo grande que estaba en la habitación.  Al pararse de frente al espejo se observó a sí misma pálida y demacrada.  Nora levanto sus manos para acariciarse el rostro, pero la imagen en el espejo estaba fija, con las manos hacia abajo.  Nora se sorprendió al escuchar que la imagen le hablaba, “Nora, soy Ana tu hermana. Físicamente somos idénticas. Pero la imagen del espejo no eres tú.”

NORA-02Anonadada Nora acerco su mano hacia el espejo intentando tocar a la persona que estaba adentro. “Ana, me arrebataron la oportunidad de crecer a tu lado.  Nunca tuve la oportunidad de compartir contigo, aunque sé que siempre viviste a mi lado.  Quisiera poder cruzar al otro lado del espejo solo para abrazarte.   Mi corazón está envuelto en dolor.  Mi espíritu esta intranquilo.  Mis pensamientos me destruyen el cerebro. Me siento culpable de una situación que yo no ocasione. Quiero vivir, pero siento que me estoy muriendo.”

Nora comenzó a llorar.  Pero la silueta del espejo estaba sonriendo. “Nosotras somos totalmente distintas en personalidad.  Mírame, Nora.  Yo soy el reflejo de lo que tú eres en realidad, no tengas miedo de amar, de ser feliz ni de perdonar.  Porque cuando el amor es real los obstáculos se pueden vencer, los errores se pueden corregir y la felicidad puede renacer aun en los corazones quebrantados.”

“Eduardo te ama a ti, no lo dudes más.  Así que la próxima vez que te veas al espejo quiero que tu imagen refleje felicidad.  Si, felicidad de haber encontrado el verdadero amor. Yo también te amo Nora, cuida de mis hijos, ellos te necesitan.  Algún día tú y yo nos reuniremos con nuestros padres y viviremos felices para siempre.”

Nora observo como la imagen de Ana se desvanecía adentro del espejo, mientras ella caminaba de regreso a su cama.

 Al día siguiente Irene, la amiga de Susana presionada por los gemelos que insistían en ver a Nora los llevo junto a Susana. 

NORA-05Susana accedió a que los gemelos vieran a Nora.  Cuando John se acercó a Nora le beso la frente diciéndole, “Mamá, no quiero que te mueras otra vez.” Nora abrió los ojos porque aún seguía dormida.  Al mirar las caritas tristes de sus sobrinos, Nora se tranquilizó y comenzó a respirar normalmente porque ella sentía que aun respirar le provocaba dolor a su corazón.  Entonces Nora sonrió extendiéndoles sus brazos para abrazarlos.  La calidez de los cuerpos de sus sobrinos elimino el desequilibrio emocional de Nora, dándole paz interior.

Nora recupero la sonrisa.  Compartió todo el día con sus sobrinos y Susana. Eduardo permaneció con ellos, pero Nora evitaba hablar con él.  Incluso evitaba mirarlo.  Sintiendo el rechazo constante de Nora hacia él, Eduardo sentía que su corazón se partiría envuelto en dolor. Al anochecer Eduardo se despidió.  Susana se acercó a él, para entregarle una carta escrita por Nora diciéndole, “Nora quiere que la abras y leas cuando pienses que ya no existe más dolor en sus corazones.”

Seis meses pasaron durante los cuales Nora estableció lazos de amor con sus sobrinos, llegando a quererlos como si fueran sus hijos.  Aprendió a perdonar a Alicia respetándola como su madre.  Descubrió el inmenso amor que Susana albergaba en su corazón.  No se limitó a disfrutar de la compañía de toda su familia.  Eduardo no la busco más.  Eduardo se mantuvo alejado de todos los lugares donde pudiera existir la oportunidad de encontrarse con Nora.

IMAGEN-09Una tarde de VERANO Nora se encontraba en el parque alimentando a las aves que estaban cerca del lago.  De repente se percató que una sombra se reflejaba junto a la suya, entonces se voltio para descubrir quien estaba detrás de ella.  Al voltearse descubrió unos ojos color miel que reflejaban la luz del sol, mientras la veían directamente a sus ojos.  Con una sonrisa en los labios y una entonación agradable el joven dijo, “Hola, espero no haberte asustado.  Me di cuenta de que estabas sola.  También observe que ya no tienes más pan para darle a las aves.   ¿Quisieras utilizar el pan que yo traje para seguir alimentándolas? Ohhh! Casi lo olvido me llamo Eduardo.”

Con el corazón acelerado y sintiendo una gran emoción Nora respondió, “Hola, me llamo Nora. Si quiero compartir tu pan para alimentar a las aves.”

Cuando Nora extendió la mano para recibir el pan, sintió una corriente eléctrica recorrer todo su cuerpo al sentir el contacto de la mano de Eduardo. El corazón de Eduardo también se aceleró al ver nuevamente reflejado su rostro en los ojos de Nora, “Sabes que tienes unos ojos bellísimos donde se refleja la primavera, así como el otoño anida su color en tu cabello, pero sin mezclarse.”

Con trémula voz Nora respondió, “Mi estación favorita es el verano”.

Nora observaba detenidamente el rostro de Eduardo que reflejaba alegría y seguridad.  Denotando que Eduardo ya se había perdonado a sí mismo.

OTONO-09Mientras Eduardo observaba extasiado la belleza de Nora, el sol comenzó a teñir el ambiente de amarillo-rojizo.  El viento soplaba suavemente cubriendo sus cuerpos con calidez.  Las aves cantaban.  El agua del lago reflejaba el cielo mientras los colores del verano navegaban sobre sus aguas.

Eduardo se acercó a Nora, acaricio sus brazos y mirándola fijamente a los ojos le dijo, “Se que nos acabamos de conocer y tal vez te parezca una locura pero que me responderías si te dijera que te AMO.”

Con lágrimas de felicidad en sus ojos Nora respondió, “Me casaría contigo sin dudarlo.”

Ambos sonrieron, se abrazaron fundiéndose en un tierno BESO, mientras de la mano izquierda de Eduardo caía al suelo la carta que Susana le había entregado meses atrás…   

IMAGEN-08

Búscame cuando el otoño se junte con la primavera, sin mesclar sus colores y sin importar que el invierno este entre ellos.  Esperare por ti hasta que el destino te indique la forma de comenzar de nuevo, libre de culpas.  Porque yo TE AMO.”

FIN.

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