
La mañana comenzó en oscuridad total. Y sin poder definir si mi percepción del mundo ha cambiado… sigo aquí junto a ti, ¡llorando!

La mañana comenzó en oscuridad total. Y sin poder definir si mi percepción del mundo ha cambiado… sigo aquí junto a ti, ¡llorando!

No sé cuantos de ustedes conocen la serie de dibujos animados de Pinky y Cerebro. Pero voy a utilizar la célebre frase inmersa en la trama de esa serie animada, que se dice en cada uno de los capítulos cuando Pinky pregunta, ¿Qué vamos a hacer hoy Cerebro? Y Cerebro responde, “Lo mismo que hacemos cada día… ¡Tratar de conquistar al Mundo!”. Una respuesta cómicamente efímera, pero con una profundidad ingobernable de sentimientos, anhelos, deseos, metas o propósitos a desarrollar en la vida.
Hace algunos años leí una historia en un libro acerca de lo que pasaría si todos fuéramos millonarios y como referencia aprendí que eso es algo imposible de que ocurra, pero si pudiera ser posible entonces enfrentaríamos un serio problema porque ninguna persona estaría dispuesta a trabajar y producir los elementos necesarios para mantener el desarrollo económico, cultural, físico e intelectual que nos convierte en una sociedad. Por lo cual comenzaríamos a experimentar una escasez de todos los productos básicos necesarios para subsistir. Así como del desarrollo físico e intelectual de las nuevas generaciones debido a que todos trataríamos de disfrutar de los beneficios de ser millonarios, adquiriendo casas más grandes, comprando y consumiendo todo lo que quisiéramos, viajando a diferentes partes del mundo sin esforzarnos por ser productivos.
En una de las canciones que Alejandra Guzman escribió, se incluye esta frase: ¡EL MUNDO ES COMO ES! Y NO PUEDO CAMBIARTELO; para ejemplificar lo que su hija tendría que enfrentar al llegar a este mundo. O como advertencia de que: aunque ella quisiera traerla a vivir a un mundo perfecto ¡No podría dárselo! Esta frase pertenece a una de las inspiraciones más bellas, que Alejandra Guzmán a plasmado en letras y sonidos; para convertirla en una hermosa melodía, que expresa los sentimientos de una madre cuando espera a su bebe.

Hablar de la educación de los hijos es como meterse a un laberinto; donde siempre te vas a encontrar atrapado en medio de una enredadera de consejos y experiencias que otros te quieren dar para que no cometas los mismos errores, que ellos cometieron al educar a sus hijos. Consejos y experiencias en las cuales muchas veces nos olvidamos de todo lo que nosotros mismos ¡Vivimos! cuando fuimos adolescentes y carecíamos de responsabilidades.
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