¿Alguna vez han recibido una noticia inesperada que los ha dejado sin palabras, atónitos, mientras se produce un total silencio en todo su entorno?
¿Alguna vez han experimentado la agradable sensación de permanecer callados, contemplando las facciones y actitudes de la persona amada, mientras nos habla de frente?

Tal vez parece contradictorio hablar del tiempo que puede transcurrir lentamente para las personas que sufren alguna dolencia. O tan rápido como una estrella fugaz, para los que inmersos en su propio mundo disfrutan de una vida feliz, sin perciben el dolor ajeno que en muchas ocasiones se puede mitigar con una SONRISA.