
Escuchar sin poder conversar es como sentir sin poder tocar…
Tratar de que mi voz no se quiebre cuando algo dentro de mí se muere, es como hacer estallar el sonido de una lagrima en el silencio que me envuelve…

Escuchar sin poder conversar es como sentir sin poder tocar…
Tratar de que mi voz no se quiebre cuando algo dentro de mí se muere, es como hacer estallar el sonido de una lagrima en el silencio que me envuelve…
He escuchado repetir esta frase incontablemente durante todos los años de mi vida, especialmente cuando se quiere utilizar como una excusa, afirmación o negación de un echo realizado que no tiene justificación razonable. También cuando existe un comportamiento negativo, caprichoso, desobediente o simplemente irresponsable.