Esta es una frase muy común, yo la he escuchado decir por muchísimas personas. Yo mismo la he repetido innumerable cantidad de veces en forma de burla, excusa, incredulidad, desafío o simplemente para hacer enojar a alguien. Especialmente cuando bromeo con mis amigos o incluso cuando en mi época de estudiante alguien me decía, “Te voy a romper la cara a golpes”; yo respondía “Hasta no ver, no creer”.
