
Judas Iscariote fue su propio Acusador, Juez y Verdugo. Que no tubo compasión de si mismo al enfrentarse a los dictados de su propia conciencia. Probablemente se vio atormentado con terribles pensamientos de culpa y sentimientos de profundo dolor en el corazón. Y quizás por vergüenza no tuvo el valor de buscar a su Creador y Maestro para suplicar por su perdón y así obtener la sanación de su atormentada existencia. Entonces quizás se sintió solo, odiado por el mundo entero y sin encontrar consuelo o como calmar su sufrimiento emocional, tomo la decisión de ejecutar su propia condena al quitarse la vida CON SU PROPIA MANO.
