
Hace algunos años mientras conversaba con un grupo de personas acerca de lo difícil que puede ser definirnos a nosotros mismos a través de los años que hemos vivido, se formo un breve silencio que fue interrumpido cuando una de las personas que estaba presente se puso de pie, me miro insistentemente, mientras con tono agudo y de forma directa me pregunto: ¿Quién SOY? Después simplemente comenzó a llorar.
