
Como hispano que soy, sigo la creencia latina de que los gatos tienen siete vidas. Aunque en otras culturas se sugiere que los gatos tienen seis o nueve vidas. Lo cual a desencadenado una serie de historias míticas, malévolas, de buena o mala suerte y hasta de reencarnación alrededor del mundo a través de los siglos de existencia humana. Pero según la ciencia, el misticismo de las siete vidas de un gato se explica por la sorprendente agilidad corporal, posición anatómica y sus múltiples habilidades de supervivencia que le ayudan a superar situaciones peligrosas.





Yo no enseño religión, tampoco profeso perfección ni santidad. Pero si me gusta compartir aspectos conceptuales y educativos que nos ayuden a obtener progreso espiritual, económico, profesional, académico o que nos ayuden a obtener satisfacción personal y felicidad en cualquier circunstancia que estemos viviendo.
Me han preguntado ¿Por qué no estoy publicando con la misma frecuencia? ¿Por qué estoy tan ausente de las diversas actividades en las que me gusta participar?

Una mescla agradable de olores a canela, manzana, hojas de plátano y condimentos que provenía de la cocina; interactuaba en forma armoniosa con el inconfundible olor a pino fresco, recién esparcido por todo el suelo de la casa, formando el mágico aroma de la NAVIDAD.
