
Que ironía de la vida… Tener que sonreír mostrando un rostro cubierto de escarlata, para no mostrar que mi corazón está roto y destrozado. Ya que solo así podre seguir ocultando la inevitable realidad que me presiona a vivir entre penumbras desde que tú te has marchado.





Two months have passed since I shared my most recent publication. My computer, keyboard, and desktop are covered in dust. It seems incredible, but every time I touch the keyboard, the dust sticks to my fingers. Leaving traces semi-tarnished by the density of feelings dormant between memories and tears, which gently awaken from dreams almost forgotten in time.



Yo no enseño religión, tampoco profeso perfección ni santidad. Pero si me gusta compartir aspectos conceptuales y educativos que nos ayuden a obtener progreso espiritual, económico, profesional, académico o que nos ayuden a obtener satisfacción personal y felicidad en cualquier circunstancia que estemos viviendo.